
Cuando la voz de la verdadera mayoria, la voz del del pueblo, de los ciudadanos que en su momento fueron silenciados, y se empieza a escuchar, estos diputados lo cuales nadie eligió, salen a llorar.
Y es que resulta que los autonombrados «La Voz del Pueblo», Ma. de Jesus Martínez Díaz, Ma. Graciela Hernández Iñiguez, Omar Guillermo Miranda Romero, Monserrat Ortega Ruiz, encabezados por Sergio Hernández Hernández son los mismos a los que el pueblo solo los conoce en fotografía, lonas de esquina, espectaculares, mamparas y por posar para la foto, haciendo precampaña para las próximas elecciones, estos que no fueron electos por el pueblo que dicen representar, salen temerosos a la calle buscando cobijo de toda esa gente que los «eligió», para defender sus propios intereses.
Y no es para menos, ya que ahora se sienten desarmados y vulnerables, al mas puro estilo de Robin sin Batman o peor aun, como shaggy sin su scooby doo, ya que no habrá nadie que les cuide ni les ampare sus espaldas.
La inesperable salida del cargo Jorge Winckler Fiscal General del cual no hay muchas cosas buenas que presumir, ha puesto en jaque a estos agradables y hasta cómicos personajes, y digo personajes porque parecen de ciencia ficción, donde solo son conocidos en su casa, claro, si es que un dia hicieron parada ahí, porque a los ayuntamientos que representan nunca asisten.
Es por demás curioso que se autoproclamen «La Voz Del Pueblo» cuando el mismo pueblo los quiere afuera, y que no se les olvide quiénes fueron los que realmente los pusieron ahí.
Ahora sí, como decía la abuela… a llorar a su casa o en este caso a su pueblo fantasma.




















