Unidos tras ser acusado de ser un espía al servicio de Rusia, el científico
oaxaqueño Héctor Alejandro Cabrera Fuentes, advirtió que las autoridades
mexicanas no estaban tomando en serio los protocolos de seguridad que se
recomendaron a los países por el descubrimiento de una nueva mutación del
coronavirus.
«Los médicos que reciben y van a evaluar la temperatura
a los pacientes con síntomas deben estar totalmente protegidos»
Esto fue antes de que se le denominara a esta variación
Covid-19 y antes de que llegara a México, que actualmente ha confirmado seis
casos.
En una entrevista radiofónica ofrecida a una estación de
radio de Oaxaca desde Singapur, donde se encontraba radicando, mencionó que en
el aeropuerto de Tijuana, Baja California, que es la parada del vuelo directo
de Pekín, China, a la Ciudad de México, no se estaba siguiendo ningún protocolo
de seguridad.
«La verdad hay que darle prioridad al seguimiento a los
protocolos de seguridad; los médicos que reciben y van a evaluar la temperatura
a los pacientes con síntomas deben estar totalmente protegidos», declaró.
Aseguró que desde el inicio de la posible expansión del
virus se generaron protocolos para detectar posibles casos de coronavirus en
los pasajeros que se encuentran volando en diferentes aerolíneas y el cual
debería ser rigurosamente vigilado por las secretarías de salud de cada país.
«Sí es un virus que está evolucionando muy rápido y que
sólo con el apoyo de las autoridades podemos inhibir su diseminación a un mayor
número de pobladores»
Durante la entrevista realizada el 29 de enero de 2020 en el
programa «Qué hay de nuevo» de Clarisa Toledo, explicó que se ha
demostrado que este virus no sólo se transmite a través de las vías
respiratorias, sino también a través de cualquier vía que tenga mucosa, como
los ojos.
Por ello, sugirió que las personas que revisan la
temperatura de los pasajeros deben estar totalmente cubiertas al evaluar la
temperatura corporal, realizando el cuestionario de seguridad y evaluando a
quienes podrían entrar en cuarentena.
«Realmente hay que tener mucho cuidado de nuestros
aeropuertos, aunque si tomamos en cuenta que sólo hay un vuelo directo de China
a México, existen muchos pasajeros que vienen de China a México o de pasajeros
mexicanos que contactaron personas infectadas asintomáticas en el camino y
pueden desenvolverse como reservorios para el desarrollo del virus en lo que
esto viene evolucionando».
Para el científico oaxaqueño acusado de espiar a Estados
Unidos para el gobierno de Rusia, se debe tener mucho cuidado en las fronteras
para prevenir la posible epidemia y detectar a cualquier persona que esté
desarrollando la enfermedad.
Mientras que la población debe seguir las recomendaciones
que se emiten para evitar la transmisión de cualquier gripe: lavarse las manos
continuamente, no frotarse la nariz y de hacerlo lavarse las manos, evitar el
contacto con otras personas y no saludar de beso.
«Es una enfermedad que nos tiene en alerta en este
momento, en Asia y creo que en todos los continentes. Sí es una preocupación
real por su estructura»
«Sí es un virus que está evolucionando muy rápido y que
sólo con el apoyo de las autoridades podemos inhibir su diseminación a un mayor
número de pobladores».
«Es una enfermedad que nos tiene en alerta en este
momento, en Asia y creo que en todos los continentes. Sí es una preocupación
real por su estructura. Es un virus que tiene la información genética en ARN,
estructura que me ha tocado trabajar en muchos años».
Cabrera Fuentes detalló que se le llama coronavirus porque
debajo del microscopio parece una corona por su estructura ya que tiene unas
puntas en la superficie del virus circular y la cual no es nueva, sino que es
mutada.
«Que no se ha determinada que no se sabe si fue
modificada en una serpiente, en un murciélago. Son animales que son reservorios
del virus y que los utiliza para poder multiplicarse. Esta interacción que
pueden haber tenido los animales con los humanos en este mercado de Wuhan, muy
famoso, pudo haber generado esta mutación».
También dijo que el virus tiene un periodo de incubación de
nueve a doce días, tiempo en el cual se encuentra dentro del cuerpo y se
empieza a reproducir, pero sin generar los síntomas.
«Esto sí es un nuevo brote considerado por el Centro de
Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta por esta mutación que generó al
poder ahora transmitirse entre los humanos. Los principales síntomas son
fiebre, tos, dificultad para respirar, neumonía y un dolor muscular muy
intenso», declaró en su última entrevista y apenas unos días antes de ser
detenido.
La aprehensión del científico oaxaqueño se dio a conocer en
febrero pasado, luego de que EU asegura que espiaba a un objetivo de su
gobierno por petición de Rusia.










