“Para los polleros cada vez es más común deshacerse de sus
desperdicios en bolsas o costales y tirarlos en cualquier camino o terreno
baldío”, declaró el director de gobernación Javier Cruz Ortega, quien aseguró
que esto ha generado contaminación ambiental y temor entre los vecinos que
descubren las bolsas, porque muchas veces no se ve su contenido y solo se
percibe la sangre y el olor putrefacto.
Ante esta situación, exhortó a la población a mantener la
calma cuando se encuentre una bolsa con estas características, y a reportarla
inmediatamente al número telefónico de la policía municipal 1 86 60 00.
Tan pronto se tenga un reporte de estas características, la
policía municipal se trasladará al lugar para corroborar el contenido de
cualquier bolsa y evitar rumores o falsas alarmas entre la población.El
funcionario municipal aseguró que cada vez es más común encontrar bolsas negras
o costales con viseras de aves (pollos), las cuales son tiradas
irresponsablemente en las orillas de caminos o terrenos baldíos, causando temor
entre los vecinos, por lo que afirmó que se buscarán sanciones más severas para
los “polleros” que no le den el tratamiento adecuado a sus desperdicios.










