Ante el reclamo de madres de niños con cáncer, por la falta
de una campana de flujo laminar en el Hospital Infantil de Veracruz, para
brindar atención a los menores, el secretario de Salud del estado, Roberto
Ramos Alor, señaló que la campana que tenían no cumplía con los estándares de
seguridad requeridos, por lo que se está a la espera de que llegue el nuevo
elemento, que tardaría en llegar alrededor de 100 días.
En entrevista dijo: «El hospital tenía
una campana de flujo laminar, sin embargo, no cumplía con los estándares de
seguridad, que aclaramos, fue heredada por gobiernos anteriores”.
La campana de flujo laminar tiene un costo aproximado de 250
pesos, y sirve para preparar de manera segura medicamentos esenciales para las
quimioterapias. De acuerdo al director del Hospital Regional de Veracruz, el
equipo presenta una falla desde la semana pasada que no permite su operación.
Ramos Alor apuntó que están a la espera de que el proveedor
les haga llegar el elemento, “que en promedio tarda hasta 100 días, pero que
por ninguna razón se está dejando de utilizar y someter a los procedimientos de
esterilización que requieren los niños con cáncer”.
El funcionario señaló que, a pesar de que no cuentan con el
equipo, el servicio se sigue prestando, pues hubo un acuerdo con otra
institución de salud “para que cubra esta parte y nos ayude a solucionar el
problema de días”.
Reconoció que «ha habido inconformidad en relación a
faltantes de algunos medicamentos. Quiero informarles que la Vincristina, como
la ciclofosfamida, como el ácido transretinoico, son sustancias que forman
parte de los cocteles que reciben los pacientitos portadores de cáncer»,
señaló.
Dijo que han estado muy puntuales de que los medicamentos se
tengan en existencia, “sin embargo, tiene que ver con el proveedor. El asunto
no es del financiamiento, de recursos económicos, está relacionado directamente
a las decisiones de los laboratorios”.










