El personal responsable de vigilar la aparición de brotes
epidemiológicos en los Servicios de Salud de Veracruz no cuentan con el perfil
para desarrollar esa tarea y tampoco tienen capacitación; ello podría desatar
una pandemia de dengue.
De acuerdo con el reporte «Administración, las TIC’s y
su implementación en la Vigilancia Epidemiológica», incluido en el boletín
semanal de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud federal, el
Estado de Veracruz es vulnerable ante una pandemia como la que se registró
entre 2009 y 2010 con la influenza.
Losresultados del estudio en cuestión arrojan que el Estado
carece de una herramienta informática que ayude a sistematizar los procesos de
vigilancia.
Se resalta que la finalidad del área de epidemiología es
mantener una vigilancia constante de los 146 padecimientos prioritarios,
señalados por el Comité Nacional de Vigilancia Epidemiológica (CONAVE), entre
los que se encuentra el dengue.
El CONAVE vigila enfermedades prevenibles por vacunación;
infecciosas y parasitarias del aparato digestivo, al igual que del aparato
respiratorio; enfermedades de transmisión sexual y las transmitidas por vector.
También de zoonosis, es decir aquellas que se pueden
transmitir de animales a humanos; enfermedades exantemáticas, caracterizadas
por la erupción cutánea; otras enfermedades transmisibles.
Lo anterior respecto a los padecimientos que se validan,
verifican y actualizan semanalmente por parte de sus jurisdicciones sanitarias,
en lo que se refiere al Sistema Único Automatizado para la Vigilancia
Epidemiológica (SUAVE).
El artículo de la Secretaría de Salud federal detectó que el
10 por ciento del personal a cargo del SUAVE no fue contratado para ese fin en
las jurisdicciones sanitarias.
Además, el 81% del personal encuestado tiene nivel
licenciatura, el 6 por ciento estudios de posgrado y únicamente el 14% nivel
medio superior.
“Cabe hacer mención que el 70% de los responsables
jurisdiccionales de captura de SUAVE, no recibieron inducción al puesto,
mientras que el otro 30% que sí recibió inducción, refirió que a su parecer no
fue completa o lo suficientemente amplio para comprender todos los temas”.
El artículo señala que en el apartado de familiaridad se
buscó saber el nivel de dominio que tenían los trabajadores sobre la paquetería
básica de Office, la cual es indispensable para su encomienda.
Se detectó que el 30% de los responsables no saben cuántos
padecimientos son de importancia epidemiológica y que se registran en el SUAVE.
También se encontró que el 90 por ciento sí sabe de dónde se
alimenta el formato SUIVE-1 y está consciente del proceso que se realizar para
la compilación de datos.
Así, tomando en cuenta que el formato SUIVE-1 tiene una
nomenclatura que le ayuda al capturista a identificar si algunos de los 146
padecimientos son de notificación inmediata y si requiere de estudio de brote o
estudio epidemiológico, se observó que el 80% de los responsables
jurisdiccionales conocen y dominan los conceptos.
Es decir, el 20 por ciento de los responsables no sabría qué
hacer cuando se presentan padecimientos de notificación inmediata en caso de un
brote epidemiológico.
“En una escala del 1 al 10, donde 1 es mínimo y 10 es
excelente, se les pregunto a los responsables sobre el manejo y dominio de
paquetería básica de office, siendo que solo el 30% refirió tener un dominio
entre el 8 y 10, repartiendo el porcentaje restante entre el 1 y el 7”.
En el apartado de capacitación, se investigó, si habían
recibido capacitación, si están en la disposición de recibirla y contemplar que
necesidades a punto de vista personal les hace falta o les gustaría una
capacitación o actualización; observando que el 60 % no ha recibido
capacitación o actualización el último año.
Finalmente el 80% del personal sí tomaría un curso de
actualización ya sea en línea o presencial, en la parte de la capacitación que
les gustaría recibir, las respuestas más comunes son: Excel avanzado,
diagnósticos CIE10 y manejos de varios programas.
En el artículo se insiste en lo importante que es monitorear
y analizar el incremento de los padecimientos, ya que de no hacerlo “puede desencadenar
una pandemia”.
Al respecto se ejemplifica lo ocurrido en el año 2009 con la
influenza, de ahí que semanalmente se realiza el análisis zonal, regional y
estatal.
“En este contexto al no tener una buena planeación, la falta
de herramientas informáticas necesarias para la validación, el deterioro en la
división del trabajo, y estrategias faltantes de dirección, complica el
registro, la generación y análisis de la información desde la fuente primaria
hasta nivel estatal”.










