Estudios científicos han demostrado que la dieta
mediterránea es benéfica para proteger la salud, además de que en países como
Italia ha permitido que aumente la longevidad y disminuya la obesidad.
El especialista apuntó que las dietas no solamente dependen
de los alimentos que la componen, sino de factores como el entorno en el que se
consumen, por lo que es más parecido a un estilo de vida. “No hay alimentos
buenos o malos en sí mismos, sino solamente dietas buenas o dietas malas”,
abundó.
Simone Landini, encargado de Negocios de la Embajada de
Italia en México, explicó que la dieta mediterránea está compuesta de alimentos
como frutas, verduras, pescado, productos lácteos y carne, todo combinado de
manera ideal.
En Europa, Italia es el segundo país con la población más
saludable y el tercero más longevo, lo cual está también ligado a la
alimentación, mencionó.
Lo importante no es qué comer, sino cuánto
Durante el “Foro de Nutrición Positiva y Educación. Dietas
Tradicionales y Modelo Mediterráneo”, organizado por la Embajada de Italia en
el campus de la Universidad del Claustro de Sor Juana, especialistas
coincidieron que la recuperación de dietas balanceadas es un factor esencial
para combatir padecimientos como la obesidad, diabetes y enfermedades
cardiovasculares a nivel mundial.
Luca Piretta, especialista en nutrición, dice que no
solamente es necesario analizar qué comen las personas, sino cuánto comen y de
qué manera lo comen.
“Si seguimos la dieta mediterránea, además de bajar el
riesgo de enfermedades, aumentará el nivel de satisfacción de la vida”,
aseguró.
Hugo Ribeiro, pediatra especializado en gastroenterología y nutrición,
reiteró que todos los días surgen informaciones de supuestas dietas que
solamente confunden a las personas.
El especialista también advirtió que las dietas no funcionan
igual en todas las personas y en todos los entornos.
Lo que pasó en México con la alimentación
En el mismo foro, Martha Kaufer, investigadora del Instituto
Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, dijo que hasta
mediados del siglo XX, en México existía un mayor aprecio por la comida, además
de que se dedicaba más tiempo a la preparación y consumo de alimentos.
“Pero hoy, la urbanización, la presión de la mercadotecnia y
el aumento en el pensamiento mágico, aunado a conceptos como ‘alimentos
gourmet’ o ‘funcionales’, se ha dado un lugar que no es real”, advirtió.
Kaufer llamó a recuperar la cultura alimentaria tradicional
mexicana, ya que eso puede ayudar a mejorar las condiciones de salud en el
país.
“Es necesario reaprender lo que se nos olvidó; hay que comer
bien hasta que se nos vuelva una costumbre, hasta que no estemos pensando en
qué debeos comer”, destacó.
Todos los especialistas que participaron en este foro
coincidieron en que los alimentos tienen un papel sociocultural que va más allá
de una función nutricional, por lo que debe ser un acto placentero.










