Muchas personas tienen la costumbre de rellenar las botellas
de plástico para reutilizarlas en la oficina, escuela o gimnasio. Aunque podría
parecer un acto benéfico para el medio ambiente, poco se sabe de las
consecuencias que tiene para la salud.
“El peligro está sobre todo en dos sustancias: el bisfenol A
(BPA), que se añade para hacer un plástico duro y transparente, y los ftalatos,
que se agregan para conseguir un plástico blando y flexible. Ambos elementos
son disruptores endocrinos, compuestos que pueden tener riesgos sobre la salud
cuando se rellenan las botellas de agua más de una vez”, señaló el medio
especializado Consumer.
En una publicación, el medio señaló que aunque rellenar las
botellas de plástico parezca un gesto “inofensivo e inocuo, debe hacerse con
precaución, ya que este tipo de recipiente, en la mayoría de los casos, no está
preparado para usarse más de una o dos ocasiones“.
Sin embargo, el problema no solamente está relacionado con
las botellas de plástico desechables, sino que también hay riesgos en el uso de
cantimploras. El portal Treadmill Reviews analizó distintos tipos de
recipientes de plástico para almacenar líquidos.
Una de las botellas analizadas, de tapa deslizante, tenía
más de 900 mil unidades de bacterias, un promedio mucho más alto de lo que hay
en la tapa de un inodoro; de estas, el 60 por ciento eran capaces de
transportar enfermedades a varias personas.
En contraste, el tipo de recipiente que resultó tener menos
gérmenes fue el que tenía un popote en la tapa, con apenas 25.4 unidades de
bacterias.
En otro estudio llevado a cabo en 2002, publicado en la
revista Canadian Journal of Public Health, se analizaron muestras de 76
botellas de agua utilizadas por estudiantes de primaria; algunas habían sido
utilizadas durante meses sin ser lavadas.
Los científicos descubrieron que dos tercios de las muestras
tenían niveles bacterianos que excedían los límites recomendados para el agua
potable.
“Se aconseja no reutilizar las botellas para, por un lado,
evitar fraudes (la empresa de la marca que figura en la etiqueta puede
responder únicamente de la calidad y seguridad del producto que han envasado) y
por otro, como medida de prevención de accidentes. En ocasiones, los envases de
agua mineral son rellenados con productos que nada tienen que ver con el
consumo alimentario (productos de limpieza, etc.) pero, al introducirse estos
en un envase de agua mineral, se producen confusiones e ingestas accidentales
de productos no alimentarios que pueden confundirse con el agua por su ausencia
de color”, alertó la Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebida
Envasadas de España.
De acuerdo con Consumer, las botellas de plástico no deben
reutilizarse si están hechas de plástico con BPA. Una alternativa a esto es usar un envase marcado
como “libre de BPA” o hecho con polietileno reutilizable (marcado con el número
2), polipropileno (número 5), acero inoxidable o botellas de agua de aluminio
revestidas.










