Los estudios se realizaron en el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor, entre el 5 de febrero y el 15 de abril del 2019.
Analizaron aspectos como contenido neto, información comercial, autenticidad, tendencia al envejecimiento y al cambio de sabor.
La Profeco agregó que si bien no es peligroso consumir estos productos, sí representa un engaño para los consumidores.
Los aceites comestibles adulterados son los siguientes:
–San Lucas, aceite de pepita de uva, presentación de 500 ml.
–Cate de mi corazón, aceite de aguacate mediterráneo, presentación de 250 ml.
–Cate de mi corazón, aceite de aguacate, presentaciones de 250 y 500 ml.
–Avocare, aceite de aguacate 100 % natural, presentación de 250 ml.
–San Lucas, aceite de aguacate extra virgen gourmet, presentación de 500 ml.
–Kaporo, aceite de ajonjolí blend, presentación de 190 ml.
-Foreway Sesame Expert, aceite de ajonjolí, presentación de 185 ml.
–Kum Chum, aceite de ajonjolí prensado en frío, presentación de 248 ml.










