El uso de antibióticos en forma de píldoras o cápsulas
estaría relacionado con un mayor riesgo de sufrir cáncer de colon, aunque reduciría
las posibilidades de padecer cáncer de recto, reveló hoy un estudio de la
revista médica Gut.
Los resultados de la investigación sugirieron que existe un
patrón de riesgo que se asocia con diferencias en la actividad del microbioma
intestinal (las bacterias), a lo largo del intestino, por lo que los
investigadores recalcaron la importancia de que la prescripción de antibióticos
se realice de forma juiciosa.
El estudio señaló que los antibióticos tienen un impacto
fuerte y duradero en el microbioma intestinal y alteran el equilibrio de
bacterias útiles y dañinas.
Tan solo en 2010, en todo el mundo se consumieron
aproximadamente 70.000 millones de dosis de antibióticos, lo que equivale a 10
dosis por persona.
El objetivo del estudio fue averiguar si esto podría
potenciar el riesgo de cáncer de colon y recto para lo que los investigadores
se basaron en los registros médicos de anónimos de alrededor de 11.3 millones
de personas, aproximadamente el 7 % de la población del Reino Unido.
De los datos se extrajo que se habían recetado antibióticos
al 70 % (20.278) de pacientes con cánceres intestinales y rectales y al 68.5 %
(93.862) de los que no los padecían.
A casi seis de cada diez participantes del estudio se les
recetó más de una clase de antibiótico.
La asociación entre el cáncer de intestino y el uso de
antibióticos fue evidente entre los pacientes que habían tomado estos
medicamentos por un periodo superior a diez años antes de que se les
diagnosticara cáncer.
Los expertos destacaron que se trata de un estudio
observacional y, como tal, no puede establecer la causa del desarrollo de la
enfermedad ni los factores de estilo de vida potencialmente influyentes.
Sin embargo, sus hallazgos sugirieron que existe una
variación significativa en el tamaño y el patrón de los efectos de los
antibióticos a lo largo del intestino, por lo que recomendaron «un uso
juicioso de los de los antibióticos por parte de los médicos».










