Dice el refrán: Para tener legua larga, hay que tener cola corta. Esto no parece aplicar a nuestro personaje de hoy.
¿Pensará Edgar Hernández (Línea Caliente), que por el solo hecho de escribir una columna, quedan en el olvido todas sus fechorías?
¡Pues no!
Se equivoca el autoafamado «premio nacional de periodismo», el que escriba a diario una sarta de injurias y descalificaciones contra Cuitláhuac García, Eleazar Guerrero, Eric Cisneros y otros miembros del equipo de gobierno de Veracruz, no le da calidad moral, ni cambia su truculento pasado.
Debe ser una pesadilla para Edgar, no poder darse la vida de Pasha a la que se mal acostumbró, como consecuencia de los privilegios que a base de notas sensacionalistas y ofensivas obtenía.
Se acabaron por lo pronto los Vinissimo, Villa Rica, Cacharrito,La Gavia y demás comederos de postin a los que solía asistir diariamente por supuesto con cargo al erario público.
Cómplice con su silencio y su disimulo, Don Edgar dejaba pasar aviadores en las nóminas , recortes y desvíos en los presupuestos, obras fantasmas y muchas otras cosas más, porque bueno , la buena vida algún precio debe tener y claro la Línea no podía estar caliente , si de ahí salian los cueros para hacer las correas.
Se acabaron las puntuales quincenas en algunos ayuntamientos , que sometidos por el chantaje accedían a pagar contratos de publicidad que por supuesto no podían bajar de cinco ceros, sino pregúntenle a una ex alcaldesa de Xalapa que lo soñó durante tres años.
Se acabaron las recomendaciones para que familiares directos y «amiguitas» en turno cobrarán sin trabajar sus quincenas de aviadores en direcciones y ayuntamientos.
Se acabaron vacaciones todo pagado a las paradisíacas playas mexicanas a donde tanto le gusta ir bien acompañado a este personaje de la pluma golpeadora.
Pues ni modo, las reglas cambian.
A trabajar para comer Don Edgar, tendrá que buscar otros métodos para obtener sus recursos , por qué el de madrear a este gobierno pues nada más no.
Así que si quiere que su línea se caliente otra vez , póngase a ejercer su oficio como lo hacen otros colegas suyos, que lejos de andarse lamentando por qué se les acabo el queso , se han puesto la pila y van sorteando con mucho más dignidad que usted, los tiempos difíciles.
Por supuesto que hay más que escribir de este personaje de la vida política del estado, ya iremos comentando sus muy sabrosas historias.










