La iniciativa, que se aprobó con mucha más rapidez que las
propuestas de Cuitláhuac García Jiménez, obligará a destinar el 70 por ciento
de los ingresos por la venta escolar a la remodelación y mantenimiento de los
centros escolares; el resto -20 por ciento- será para actividades escolares.
Sumado a lo anterior, la SEV será la responsable del manejo
de los recursos que genera la venta de dulces y alimentos en las cooperativas
de los planteles escolares.
El dictamen que se aprobó con el voto de 31 legisladores
locales, generó un largo debate en el que los diputados se reprocharon su
origen y formación escolar, luego del rechazo del PAN, que cuestionó la
intención de Morena, y concretamente de Zenyazen Escobar, de querer administrar
10 de cada 100 pesos que generan por ventas en las escuelas.










