¿Por qué dan ganas de ir al baño cuando se toma café?

May 30, 2019 | Internacional

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De tiempos inmemoriales, el ser humano sabe que una taza de
café suele tener como consecuencia una visita al baño en cuestión de minutos.
Pero no se había conseguido descifrar ¿por qué?

Y sin duda, hay veces que la ciencia no descubre algo, sino
que lo confirma, por eso algunas creencias populares y mitos de la salud
impulsan a muchos investigadores a llevar a cabo estudios, que acaban siendo
sorprendentes.

Los últimos en apuntarse a esta tendencia fue un grupo de
investigadores de la Universidad de Texas. ¿Su objeto de estudio? Ellos quieren
saber, con evidencia científica, si es cierto que el café ayuda a quien lo toma
a ir al baño.

Pues bien, es cierto. Los científicos aseguran en un artículo
publicado en Digestive Disease Week que el café aumenta las ganas de ir al baño
porque provoca el movimiento del intestino, o motilidad.

Ahora faltaba saber por qué. En un primer momento pensaron
que era un efecto de la cafeína. Sin embargo, observaron que el café tenía los
mismos efectos en quienes lo bebían independientemente de si era descafeinado o
no.

Los investigadores en ningún momento habían puesto en
cuestión el hecho de que el café tuviese este efecto. Según ellos, “es algo que
todo aquel que bebe café sabe”.

Cuando constataron que no era la cafeína la que provocaba
estos efectos, decidieron investigar qué sustancia era la culpable. Los métodos
y los resultados del estudio fueron presentados en la conferencia de Digestive
Disease Week en San Diego.

Más movimiento y menos bacterias

La investigación se basó en un estudio con ratas.
Establecieron distintos grupos de estos animales y les alimentaron durante tres
días incorporando a sus dietas un porcentaje distinto de café. Lo primero que
observaron fue que la función de contracción de los músculos presentes en el
intestino había aumentado. En el estudio, además, tomaron muestras de bacterias
fecales y de tejido muscular del intestino delgado y del colon.

Transcurridos los tres días en los que se administró el
café, los científicos de la Universidad de Texas analizaron las heces de las
ratas tratadas en el laboratorio. La cantidad de bacterias en los desechos de
las ratas que tomaron café eran considerablemente menores. Comprobaron estos resultados
con las bacterias fecales que habían aislado. Las colocaron en una placa donde
se cultivan microorganismos y se mezclaron con una solución que contenía cierto
contenido de café.

En los cultivos en los que se había añadido una solución con
un 1.5% de café, el crecimiento de las bacterias fecales se redujo. Al duplicar
la proporción de café (3%) la población de bacterias continuó decreciendo. El
experimento fue realizado tanto con café normal como con café descafeinado y
los resultados fueron idénticos en ambos casos. La Universidad de Texas
advierte que se deben realizar más experimentos sobre esta relación entre
bacterias y cafés.

Aplicaciones interesantes

El intestino está poblado por bacterias que pueden tener un
efecto positivo o negativo en el cuerpo humano.

Una gran parte de ellas contribuyen a la absorción de los
nutrientes, pero otras pueden hacer enfermar a su huésped. Los científicos
saben que las heces de las ratas que tomaron café tenían menos bacterias, pero
no cómo afectan concretamente en las positivas, llamadas firmicutes o
endobacterias, y en las negativas, enterobacterias.

Las muestras que aislaron de tejido muscular procedente del
intestino de las ratas fue empleado en otro experimento. Aplicaron sobre ellas
de manera directa café y pudieron observar que el simple contacto con la
sustancia aumentaba la habilidad para contraerse. Es decir, los músculos lisos,
que son aquellos que se encuentran en las paredes de algunos órganos que se
contraen, como el corazón o el intestino, se veían estimulados “cuando fueron
expuestos al café directamente en el laboratorio”. Sin embargo, los científicos
no pudieron determinar qué componente del café era el que producía este efecto.

A pesar de que a priori el estudio puede parecer la
confirmación de una simple curiosidad, encontrar el elemento que ayuda a la
contracción del intestino puede tener varias aplicaciones importantes. Algunos
pacientes que han sido sometidos a cirugías abdominales sufren una paralización
de tránsito intestinal, conocida como íleo. Los resultados hacen suponer que en
el café se puede encontrar una solución para este problema.


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