“Normalmente casi todas las suspensiones son por comportamiento comercial y en algunos establecimientos igual por no presentar precios”, detalló.
Y es que dicha defensoría detectó fallas en el comportamiento comercial de los establecimientos, por lo que la Profeco ha estado aplicando sellos de suspensión, en los que se advierte a los consumidores de que en el local en cuestión se cometieron acciones contra sus derechos.
Destacó que en el actual periodo de vacaciones se realizaron 30 revisiones y aproximadamente la mitad derivó en suspensiones a los comercios.
En algunos casos, los prestadores de servicios han incurrido en la renta de vehículos; sin embargo, no aclaran el monto de los automóviles.
A pesar de las suspensiones, dijo, los comercios corrigen las observaciones dadas por la Profeco.










