La falta de personal en las fiscalías especializadas en atenciones a mujeres, dependientes de la Fiscalía General del Estado ha ocasionado que las denuncias se retrasen hasta en una semana y las investigaciones se prolonguen por meses, lo que deja abierta la puerta de la impunidad a los atacantes de las féminas.
Activistas señalaron que en promedio, de cada cien denuncias que logran presentarse ante las autoridades, entre 80 y 90 no logran llegar a una orden de aprehensión y si lo hacen, tardan incluso medio año en judicializarse.
La abogada y defensora de derechos humanos, Luz María Reyes Huerta acusó que diligencias como los dictámenes psicológicos en ocasiones ni siquiera se entregan a la parte acusadora.










