Aumentan precios de la «Canasta Básica», pero no regresan a sus posiciones anteriores

Ene 10, 2018 | Internacional

Comparte:

Históricamente la economía doméstica se altera en los meses
de noviembre y diciembre de cada año por varias razones: se da un esquema
eslabonado de aumento del dinero circulante y del consumo, fundamentalmente de
alimentos y bebidas. También se da en ‘regalos’ que, en la mayoría de las
veces, son suntuarios; es decir, no indispensables. Este mecanismo presiona al
alza a los precios y se provoca un proceso inflacionario, de momento no notorio
(porque hay liquidez) pero una vez que las cosas regresan a la normalidad, los
aumentos de precios jamás vuelven a sus posiciones anteriores.

Hace menos de diez años, se «inventó» la modalidad del ‘buen
fin’, por iniciativa del sector privado para despertar en noviembre las ventas
de anaquel de aquellas mercancías rezagadas por inventarios de los ocho o diez
meses anteriores, supuestamente para rematarlas y entrar de lleno con nuevas
‘ofertas’ y mercancías, previo al periodo extraordinario comercial de fin de
año.

El gobierno apoyó esta estrategia y ofreció adelantar parte
del aguinaldo a los trabajadores al servicio del Estado, lo mismo que las
empresas privadas, a fin de contribuir a esta estrategia. El ejercicio
preliminar, permite ingresos a los fabricantes de bienes y sobre todo a los comerciantes,
por valor arriba de 200 mil millones de pesos.

La cruda realidad para los consumidores, aparece entrado el
mes de enero cuando los ingresos del aguinaldo «se han gastado» –como dicen los
amigos yucatecos cuando un bien o un valor se acaban—y es cuando los padres de
familia empiezan a ‘tronarse’ los dedos para afrontar el famoso «día de reyes».

Los aumentos de productos de la llamada «canasta básica», se
dispararon. Aumentó la gasolina, junto con la tortilla, el huevo y las
hortalizas. En noviembre el precio del huevo al menudeo en tiendas y
misceláneas, se cotizaba entre 25 y 27 pesos kilogramo. En la segunda quincena
de diciembre subió a 30:00 pesos, mientras que en los primeros días de enero ha
llegado a 32:00 pesos el kilogramo de huevo blanco, y 34:00 el ‘rojo’.

La tortilla, un producto de consumo indispensable para los
mexicanos, a principios de diciembre se comercializaba a un precio máximo de
12:00 pesos el kilogramo. Esto, en las tortillerías populares de la Ciudad de
México. En diversos estados el precio es, normalmente, más alto que en la
capital del país. Se tienen reportes de que en Campeche, en Guerrero, Tabasco,
Tamaulipas y Veracruz, el precio llega hasta un tope de 17:00 y 18:00 pesos el
kilogramo de tortilla.

En cuanto a las hortalizas, es de señalar que en jitomate,
alimento sujeto a la oferta y la demanda, muestra una tendencia al alza. En
tiendas de autoservicio se reflejan aumentos notables de hasta 24 y 30 pesos el
kilogramo de jitomate. En los mercados populares se consigue este producto
entre 20 y 24 pesos el kilogramo.

Se trata de un problema preocupante para las organizaciones
sociales, los legisladores y autoridades estatales, en virtud de que es
necesario que la Procuraduría Federal del Consumidor, revise e inspeccione
alzas en los alimentos básicos, sobre todo para la población de escasos
recursos económicos que se ve afectada por aumentos injustificados de este tipo
de alimentos.

En las próximas semanas, organizaciones sociales alertaron
que se prevén aumentos de precios a los productos señalados de huevo y
tortilla. Sin embargo a estos productos se sumarán el pan, los derivados
lácteos y diversos tipos de carne, en particular la de pollo, cerdo y res, con
el argumento de alzas en productos como las gasolinas, el gas, diesel y
electricidad.


Pascacio Taboada Cortina


Comparte: