
La violencia se apoderó de diferentes puntos del país que fueron escenarios de varios homicidios dolosos que arrojaron un total de 22 víctimas, entre ellas el exalcalde de Sahuayo.
Guerrero arrojó un saldo de 10 muertos, esto luego de que los cuerpos de tres hombres decapitados fueran abandonados dentro de un vehículo en el poblado de La Sabana. Además, al menos cinco cuerpos fueron exhumados de fosas clandestinas localizadas en un predio ubicado a espaldas de la plaza comercial El Patio, en el tramo carretero Cayaco-Puerto Marqués. En Chilpancingo un conductor de transporte público fue levantado y ejecutado, mientras que en Zihuatanejo se documentó una ejecución más.
Veracruz registró siete personas asesinadas. A cuatro las mataron cuando desayunaban en un restaurante en Poza Rica y dos fueron encontradas en un lugar cercano a Xalapa. En Amatlán también se localizó a un trailero asesinado dentro de la caja de la unidad.
En Guanajuato, tres cabezas fueron dejadas a un costado de la carretera Federal 90, entronque carretera estatal a Huanimaro, frente a la glorieta del hasta bandera en el poblado de Abasolo. En Oaxaca ejecutaron a balazos a un exagente Estatal de Investigaciones, implicado en el asesinato de una mujer que tenían bajo su custodia en Putla Villa de Guerrero, región de la Mixteca.
En Sonora, autoridades policiales en Hermosillo tomaron nota de un asesinato que ocurrió en una vivienda de la colonia Adolfo de la Huerta, donde localizaron varios casquillos percutidos. Vecinos dijeron a la policía que el hombre sin vida era conocido solo con el nombre de Javier o con el apodo de “el Cholyî.










