El Presidente Peña Nieto y su gabinete, expusieron, son los principales responsables de la debacle y de abrir el partido a candidatos externos y cerrar, así, los espacios a la militancia.
«De imponer candidaturas a placer, de promover cambios a los documentos del partido que atentaron contra las posibilidades democráticas con el pretexto de hacer más fácil la toma de decisiones, con frivolidad, con prepotencia, auxiliados por una clase política que se prestó a esa humillación a los priistas de todo el país; con la complicidad de gobernadores, dirigentes de sectores y organizaciones y los mismos de siempre, esos iluminados cuyas acciones se convirtieron en una gran traición. No, no podemos permitir que sigan haciéndole daño a nuestra organización, que la aniquilen. En la reconstrucción debe decidir la militancia y nadie más que la militancia, por eso convocamos a la clase política del país participe en esta reconstrucción de un verdadero partido político al servicio de México y de los militantes priistas», se indica en la carta.
En la misiva dirigida a militantes y simpatizantes del PRI, se hizo un llamado a esperar que los ánimos se serenen para que el proceso de reconstrucción del partido se lleve a cabo en condiciones de equidad e inclusión. Los principales órganos priistas, indicó, están diseñados a modo del «primer priista» (Presidente Enrique Peña Nieto) y de su grupo, por lo que no sirven, a menos que se comprometan con la democracia que debió imperar en el Revolucionario Institucional.
Democracia Interna sugirió que todo el Comité Ejecutivo Nacional del PRI debe presentar su renuncia. Se debe, además, elaborar una convocatoria que establezca requisitos, tiempos para el registro de candidatos a la dirigencia del CEN, periodos de campaña, de ser necesario con la participación del INE para garantizar la legalidad y dar transparencia al proceso.
«Que no nos gane una supuesta urgencia que tiene que ver con las necesidades del grupo todavía en el poder y no con la reconstrucción del partido, tan necesaria como el dar tiempo para que se dé en forma ordenada.
Llegó la hora de volver a ser un verdadero partido político, de militantes y simpatizantes, en el que sean ellos, y sólo ellos, quienes decidan en adelante, mediante elección directa, dirigencias y candidaturas en todos los niveles, un partido que se comprometa con la sociedad abanderando sus demandas más sentidas y proponiendo respuestas viables a esas demandas, un PRI que promueva la democracia y que ponga ejemplo a la ciudadanía ejerciéndola plenamente a su interior, vigilante y crítico siempre del actuar de los gobernantes, de los servidores públicos y de los legisladores, tanto los surgidos del propio partido como los emanados de otras fuerzas», puntualizó.
El reto mayor, especificó Democracia Interna, es la reconstrucción del partido.










