
El fotógrafo estadounidense John Sevigny, quien denunció que fue víctima de presunto secuestro el 8 de enero en el municipio de Córdoba, Veracruz, desmintió al fiscal de Veracruz Jorge Winckler al afirmar que agentes del FBI no investigan en la entidad el presunto rapto que aseguró fue objeto.
A través de su cuenta de Twitter, manifestó en varios tuits lo anterior y especificó: “Acabo de hablar con el FBI en DF y me dijieron que tienen CERO contacto con tu oficina y ni confian en ti. Supongo que ellos saben mas que el publico. Que publicas, aqui mismo, la denuncia no existente y su numero corespondiente. Puto de mierda”.
Continuó: “No me importa ni se nada de tu juicio politico ni tu partido en Veracruz y me vale un pito. No eres nadie. Pero me has expuesto a mas peligro con tus mentiras solo para salvarte de tus enemigos politicos. Yo te aviso. Ya tienes otro enemigo”.
Agregó: “Oye @AbogadoWinckler. Se que eres un torpe pero tienes cerebro para explicar como puedes ver mi «denuncia» si no entregue nada? Puedes explicar como es posible que trabajas con el @FBI si ellos no abren casos en Mexico? Por minimo, comemierda, puede publicar la dichosa denuncia?”
Destacó: “La unica cosa que he pedido de la prensa Mexicana es que mencionan los 20 mil desaparecidos y reportan sobre las condiciones horibles en que viven las mujeres. Ni uno ha publicado mis palabras. Mil gracias por tu solidaridad”.
Afirmó: “Veracruz es tierra de 20 mil fantasmas. Nadie quiere hablar por ellos entonces, apesar de que soy hombre, gringo, y que escape, me toca a mi hablar por ellos, y mas que todo ELLAS”.
Aclaró: “Clarifico algo. No soy fotoperiodista. Hago arte plástico con cámaras que tienen su base en la realidad. Salí de mi último trabajo en periodismo en 2003”.
Subrayó: “Lo que me interesa es la protección de inocentes. Winckler ha dicho mentiras que ponen más gente en peligro, incluso los elementos estatales de la policía. Este egoísmo no es aceptable”.
Y concluyó: “Mis palabras salen de las bocas de 20 mil fantasmas en Veracruz. Más que todas hablo en el nombre de las mujeres que viven formas de tortura especialmente crueles y asquerosas en la tormenta de sangre que actualmente azota Veracruz”.
El fotógrafo estadounidense publicó un artículo en el portal Medium en el cual afirma que el fiscal de Veracruz «Jorge Winckler es un mentiroso».
Tras desmentir la mañana de este miércoles al fiscal de Veracruz, nuevamente a través de su cuenta de Twitter, manifestó en un artículo publicado en el portal Medium que “ayer, cuando decenas de periódicos, estaciones de radio y reporteros de televisión de México informaron sobre mi secuestro el 9 de enero, Jorge «el Fonz» Winckler, asediado fiscal de Veracruz, dijo a los reporteros que estaba revisando mi queja en cooperación con el FBI. Los reporteros publicaron sus palabras sin llamar al FBI para su confirmación. Ningún representante del FBI o del Departamento de Justicia de los Estados Unidos se cita en ninguna historia. Hasta ahora, muy pocos periodistas se han molestado en llamarme”.
En el artículo, el estadounidense afirma que “la historia de Winckler se volvió viral, al igual que la historia de mi secuestro tuvo una semana antes. Le mintió a los reporteros que sin aliento difundieron sus mentiras en los medios mexicanos. El Sr. Winckler, quien está informalmente acusado de todo, desde lavado de dinero hasta tráfico de personas, dijo que está revisando una «denuncia» que presenté. El papeleo en México es un evangelio y una denuncia es una queja formal y firmada presentada ante una organización de aplicación de la ley”.
Destaca al respecto: “Nunca me reuní ni discutí mi secuestro con ningún oficial de la ley mexicana. La denuncia no existe. Hablé con el FBI pero no por elección. Cuando los secuestradores me liberaron, fui a la Embajada de los Estados Unidos en Veracruz para que me cambiaran el pasaporte. Los secuestradores lo habían robado. El oficial civil del servicio exterior, un caballero encantador y preocupado, por cierto, preguntó si el agente del FBI con base en la embajada podría participar en nuestra conversación. Necesitaba un pasaporte. Todo en la vida es un intercambio. Dije que estaba bien”.
Continúa: “El agente también era un buen tipo. Me alentó a hablar con alguien de la fuerza policial del estado de Veracruz que la agencia confía. Todavía estaba muy confundido y me negué a hacerlo. Vuelve a leer esa oración. Un oficial de la ley de Estados Unidos me pidió que confiara para hablar con la policía local. Dije que no por una variedad de razones demasiado largas para enumerarlas aquí, pero la principal es mi propia seguridad y, además, la de la amiga secuestrada conmigo. También dejó muy claro que el FBI hace cumplir la ley federal de los EE. UU. Y no puede abrir casos en México”.
Fuente: Twitter/doh/foto: archivo











