El desarrollo de comparecencias constituye una herramienta a
disposición de los legisladores para la obtención de evidencia que les permita
evaluar la toma de decisiones de los funcionarios públicos, así como determinar
la idoneidad de las y los candidatos para ocupar los cargos cuyo nombramiento o
ratificación dependen del Poder Legislativo, señala una investigación elaborada
por la Dirección General de Investigación Estratégica del Instituto Belisario
Domínguez (IBD).
El estudio titulado “La utilidad de las comparecencias ante
el Poder Legislativo para la rendición de cuentas”, elaborado por la
investigadora Perla Carolina Gris Legorreta, explica que este tipo de
ejercicios favorece el cumplimiento de la función de escrutinio conferida al
Poder Legislativo pues le permiten cuestionar a funcionarios del Ejecutivo
sobre las decisiones y acciones emprendidas respecto de un tema de política
pública.
El documento del IBD sostiene que las comparecencias,
además, están previstas en el marco jurídico mexicano como un mecanismo para
evaluar la idoneidad de un candidato a un ocupar alguno de los cargos públicos
que requieren la aprobación del Legislativo. Esto, apunta la investigadora,
permite transparentar la decisión sobre su designación y debatir sobre la pertinencia
de los perfiles.
De acuerdo con la investigación, los procedimientos
establecidos para llevar a cabo estas comparecencias deben favorecer
condiciones equitativas para todas las fuerzas políticas presentes en el
espacio legislativo, lo que significa establecer procesos homogéneos para la
participación que permitan que todas las visiones estén representadas en la
discusión.
Otro factor importante, según el estudio, es la calidad de
los cuestionamientos que se realizan en las comparecencias. Estos deben guiarse
por criterios como claridad, objetividad y pertinencia que promuevan que las
respuestas que se obtengan constituyan evidencia relevante para que las y los
legisladores adopten una postura informada sobre el tema de análisis










