Debido a que muchos padres de familia han dejado de llevar a sus hijos a vacunar contra el Sarampión, existe la posibilidad de que eventualmente en el país se den brotes de esa enfermedad, reconoció el director de la Facultad de Medicina de la Universidad Veracruzana (UV), pediatra Alejandro Pimentel Domínguez.
Señaló que apenas se registra un 60 por ciento en niveles de protección contra el Sarampión y la población opta por esquemas inadecuados en vacunas, incompletos o padres que han dejado de inocular a sus hijos.
“En realidad el sarampión es una enfermedad que no ha sido erradicada e incluso sigue vigente en muchos países, normalmente en los lugares donde hay gran cantidad de gente, como cuando se concentra para mundiales o las olimpiadas, tiende a haber brotes pequeños en las localidades alrededor”.
El especialista explicó que esta enfermedad se transmite vía respiratoria y se manifiesta en piel, pero afecta todos los órganos del cuerpo.
Mencionó que hace 10 o 15 años en México se tenía controlado el sarampión debido a que los esquemas de vacunación estaban tan completos en la población que había poca posibilidad de que se dieran casos y los pocos que había no tenían a dónde contagiar.
Pero a la fecha, el nivel de protección ha disminuido y andará entre un 60 y 85 por ciento “si bien nos va”, lo cual se debe a que muchos padres no completan en sus hijos los esquemas de vacunación y dado que frecuentemente en foros y revistas se cuestionan los efectos indeseables de las inmunizaciones eso ha hecho que haya padres que dejen de vacunar a sus hijos.
Recordó que son dos dosis las que se aplican, una al año y otra cuando entran a la primaria, pero “hay quienes ya no les aplican la segunda dosis, con lo que hay una población susceptible a contagiarse y eso provoca que una enfermedad pueda empezar a circular relativamente rápido en un país, que fue lo que sucedió en Estados Unidos y que puede ocurrir en México”.










