Cada vez más migrantes se quedan temporalmente o buscan establecerse en Xalapa

Jul 4, 2019 | Veracruz

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«Soy mecánico. Estoy pidiendo la residencia, ya me la van a dar
ahorita en noviembre y la verdad que estoy esperando abrir mi
negocio. Soy mecánico, la verdad que, de mecánico, el trabajo
es lo que habla», declaró Henry Castro, quien salió de
Honduras con la esperanza de llegar a New Jersey, Estados
Unidos.
Junto con otros migrantes centroamericanos renta un
departamento en la casa de huéspedes que se ubica en la
avenida 20 de Noviembre, entre las calles Revolución y Lucio,
en el centro de la capital veracruzana, según lo que contó
mientras pedía unas monedas a los automovilistas que circulan por el puente El Trébol, en la
zona sur de esta ciudad, cerca de la salida hacia Veracruz.
«De migrantes, a veces se llena bastante. Son los lugares donde, por decir, hay más libertad
para uno. El señor, el dueño de ahí le da libertad a uno», dijo.
Henry está tramitando sus documentos para obtener su residencia en este país, lo mismo que
algunos salvadoreños.
«Yo ya tengo mis papeles, pero hay unos que sí –yo me he dado cuenta– que ha llegado ahí
Migración y se los ha llevado». «Son personas que están arreglando papeles», dijo.
Sobre su salida de Honduras, Henry dijo que fue la inseguridad lo que aceleró su salida.
«Lo que me hizo salir de mi país son las pandillas. Uno no puede vivir allá por el impuesto de
guerra y todo eso, que a uno lo quieren andar reclutando».
«A mí me quiso reclutar la Mara. Yo no accedí, me tocó está parte de mi vivienda, donde
estaba. Fue algo improvisado porque yo no tenía planes de viajar ese día, sino que lo tuve que
hacer para evitar que me hicieran daño, que me fueran a matar o hacer algunas cosas malas»,
refirió.
De la violencia no se salvó cuando llegó a Veracruz, pues asegura que fue golpeado y
encañonado por un vigilante de una estación ferroviaria a su llegada a Orizaba.
«Fui a un lado que le dicen Orizaba, la verdad que ahí estuve un momento en la estación del
tren. Me bajé: como está uno en la vía, puede uno descansar a la orilla. Llegaron unos oficiales,
la verdad que me llegaron a revisar. Son oficiales de la estación del tren, de ahí mismo; son los
que cuidan ahí. Ya después me empezaron a registrar y yo la verdad no jalaba mucho dinero;
en ese momento jalaba como 200 pesos. Hubo uno que me golpeó. El dinero no me lo quitó ni
nada de eso, sólo fue y me golpeó. Tal vez se sintió bien al golpearme, porque él hasta se reía y
yo no podía hacer nada. En ese momento, los otros se quedaron afuera. Entonces el que me
metió estaba armado y me dijo que me iba a matar; me empezó a insultar. Entonces yo en un
descuido suyo le agarré el arma; tuvimos un forcejeo y salí por una ventana; ahora sí que,
pues, vivo. Eso fue antes de Navidad, en diciembre, el 14 de diciembre fue eso».
Es común ver a migrantes pedir dinero en diferentes cruceros de la ciudad, principalmente en
la periferia. De manera esporádica suelen estar en la zona de El Sumidero, en la colonia
Revolución, cerca de la vía del tren sobre la avenida México y últimamente se les ve menos en
los lugares que frecuentaban, como la avenida 20 de Noviembre, a la altura del panteón Palo
Verde o en la Central de Autobuses de Xalapa o en la avenida Murillo Vidal.

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