Programas dan oxígeno a los más humildes; Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos

Ago 2, 2019 | Internacional

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En México, el 10% de la población más pobre vive con 28
pesos diarios, en promedio, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y
Gastos de los Hogares 2018 del Inegi.

Esto significa que al menos 12.5 millones de personas tienen
un ingreso insuficiente para comprar la canasta alimentaria en zonas rurales
definida por el Coneval, que el año pasado fue de 35.8 pesos diarios.

Además, 36.9% del ingreso por día de los más pobres, es
decir, 10.4 pesos, proviene de transferencias del gobierno y de particulares.
Esta proporción es similar a la que obtienen por su trabajo subordinado e
independiente: 39.4% del total.

De la encuesta del Inegi también se desprende que, de las
transferencias totales que reciben las personas más pobres del país, 40% es por
apoyos gubernamentales de programas sociales. A éstas le siguen los apoyos en
especie de otros hogares, con 21.9%, y los donativos en efectivo de otras
instituciones, con 20.3% del total.

En contraste, el 10% de la población con mayor ingreso basa
sus percepciones a través de su trabajo, pues 64.7% proviene de ahí.

LOS MÁS POBRES VIVEN CON $28 AL DÍA

El 10% de la población más pobre del país vivió con un
ingreso promedio diario de 28 pesos durante 2018, monto que significó un
crecimiento marginal respecto al que obtenían hace dos años, reveló la Encuesta
Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del Inegi.

Así, cuando menos 12.5 millones de personas tuvieron un
ingreso que no alcanzó siquiera para cubrir el costo por día de la canasta
alimentaria en zonas rurales definida por el Consejo Nacional de Evaluación de
la Política de Desarrollo Social (Coneval), que fue de 35.8 pesos el año
pasado.

Del ingreso de los más pobres, 10.4 pesos diarios, es decir
36.9% del total, provinieron de transferencias que realizaron el gobierno y
particulares, proporción que fue similar a la que obtuvieron por el conjunto de
su trabajo subordinado e independiente, que representó 39.4 por ciento del
total.

De las transferencias totales que recibieron las personas
más pobres del país el año pasado, 40% consistió en apoyos gubernamentales a
través de programas sociales. A éstas le siguieron los apoyos en especie de
otros hogares, con 21.9% del total, y los donativos en efectivo de hogares e
instituciones con 20.3% del total de transferencias.

Las remesas provenientes del exterior representaron 5.3% del
total de las transferencias que en promedio recibió el 10% más pobre del país
el año pasado.

CONTRASTE

En contraste, el 10% de la población con mayor ingreso basa
sus percepciones a través de su trabajo, pues 64.7% proviene de ahí. Para los
deciles seis al nueve, en cambio, la proporción del ingreso corriente que
proviene de trabajo subordinado y/o independiente supera el 70% del total.

La renta de la propiedad, es decir ganancias provenientes de
sociedades o arrendamiento de activos tangibles y financieros, representó 12.7%
del total de las personas del decil diez, que ganan 18 veces lo que ganan el
decil uno.

Esta proporción de ingresos provenientes por renta de la
propiedad en el decil más alto de ingresos fue similar a la que obtuvieron por
distintas transferencias, que fue de 13.7% del total, de los cuales nueve
puntos porcentuales fueron por pensiones y jubilaciones.

Los ingresos por renta de la propiedad representan 0.9% del
total de los ingresos del decil más pobre del país, lo que sugiere que estos
ingresos aumentan entre aquellos con mayor capacidad de adquirir activos
físicos como inmuebles, o intangibles como acciones en el mercado bursátil o
bonos en el mercado de dinero.

En cuanto al trabajo, el subordinado aumenta su
participación en la medida en que sube el decil de ingresos, inverso al trabajo
independiente, que tiene mayor participación en los deciles más bajos y se va
reduciendo conforme sube el decil.

LIMITADOS EN EL GASTO

El hecho de que el 10 por ciento de la población más pobre
del país tenga que destinar el 49.8 por ciento de su gasto a alimentos y
bebidas, los limita a ejercer recursos en otros rubros que son vitales para el
bienestar humano.

Datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos 2018 del
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) señalan que además de
alimentos, los otros rubros que más presionan el gasto del decil más pobre
fueron en la vivienda y energéticos, que representó 10.2 por ciento, y el gasto
en muebles y enseres, con 6.6% del total.

Así, estos dos conceptos asociados a necesidades
impostergables dentro del hogar representan una mayor proporción del gasto de
los más pobres respecto del hogar promedio en el país, que fueron 9.5 y 5.9 por
ciento del total, respectivamente.

Con esto, los recursos que pueden destinar los hogares más
pobres o del decil uno a rubros fundamentales como el transporte, el cuidado
personal y de la salud, y la educación y el esparcimiento, son bastante
limitados, pues en cada uno de ellos pueden gastar 12.3, 15.4 y 5.8 por ciento,
respectivamente, de su gasto corriente.

En la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares
2018, el Inegi reportó que el gasto en alimentos y bebidas, el que más presiona
a los más pobres, se incrementó 6.0% en términos reales entre 2016 y 2018.


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