El ayuntamiento de Zaragoza dio de baja a siete policías
municipales, entre ellos al primer comandante, César Alejandro, debido a que
fueron sorprendidos por lugareños en estado presunto estado de ebriedad
mientras prestaban un servicio durante el fin de semana.
Los hechos acontecieron la madrugada del sábado en aquella
localidad luego de un accidente vial al que acudieron los uniformados.
Pobladores de Zaragoza se percataron del estado
inconveniente de los elementos y de
inmediato dieron aviso a las autoridades municipales, pues los servidores
públicos supuestamente golpearon a una
persona.










