Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad
de Boston (BUSM), el Centro Nacional para el TEPT en el Sistema de Salud VA
Boston y la Escuela de Salud Pública Harvard TH Chan, descubrieron que las
personas con mayor optimismo tienen más probabilidades de vivir más tiempo y
lograr una «longevidad excepcional»; es decir, vivir hasta los 85
años o más, según publican en la revista ‘Proceedings of the National Academy
of Sciences’.
El optimismo se refiere a una expectativa general de que
sucederán cosas buenas, o creer que el futuro será favorable porque podemos
controlar los aspectos importantes. Mientras que la investigación identificó
muchos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de enfermedades y muerte
prematura, se sabe mucho menos acerca de los factores psicosociales positivos
que pueden promover un envejecimiento saludable.
Si bien la investigación ha identificado muchos factores de
riesgo de enfermedades y muerte prematura, sabemos relativamente menos acerca
de los factores psicosociales positivos que pueden promover el envejecimiento
saludable», explica la autora Lewina Lee, PhD, psicóloga de investigación
clínica en el Centro Nacional para TEPT en VA Boston y profesora asistente de
psiquiatría en BUSM.
Este estudio tiene una gran relevancia para la salud pública
porque sugiere que el optimismo es uno de esos activos psicosociales que tiene
el potencial de extender la esperanza de vida humana –destaca–. Curiosamente,
el optimismo puede modificarse usando técnicas o terapias relativamente
simples».
No está claro cómo exactamente el optimismo ayuda a las
personas a lograr una vida más larga. «Otra investigación sugiere que las
personas más optimistas pueden regular las emociones y el comportamiento, así
como recuperarse de los factores estresantes y las dificultades de manera más
efectiva», apunta la autora principal Laura Kubzansky, profesora de
Ciencias Sociales y del Comportamiento y codirectora del Centro de Salud y
Felicidad Lee Kum Sheung en la Escuela de Salud Pública de Harvard T.H. Chan.
Los investigadores también consideran que las personas más
optimistas tienden a tener hábitos más saludables, como ser más propensos a
hacer más ejercicio y fumar menos, lo que podría prolongar la vida saludable.
La investigación sobre la razón por la cual el optimismo
importa tanto está pendiente, pero el vínculo entre el optimismo y la salud se
está volviendo más evidente», admite el autor principal Fran Grodstein.
Nuestro estudio contribuye al conocimiento científico sobre
los activos de salud que pueden proteger contra el riesgo de mortalidad y
promover el envejecimiento resistente. Esperamos que nuestros hallazgos
inspiren más investigaciones sobre intervenciones para mejorar los activos de
salud positivos que pueden mejorar la salud del público con el
envejecimiento», agrega Lee.










