En los pasados cuatro años y medio unos 32 mil 700 migrantes
han desaparecido o muerto a nivel mundial, cifra que sube a 75 mil desde 1996
en un conteo imperfecto pues muchos casos quedan sin reportarse, aseguró la
Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
En el Día Internacional de las Víctimas de las
Desapariciones Forzadas, la agencia de Naciones Unidas consideró que los
familiares y amigos de las víctimas viven una «agonía» porque siguen
creyendo que algún día regresarán.
Las desapariciones de las personas que migran pueden
obedecer a la propia voluntad del desaparecido que toma la decisión de no
informar de su nuevo destino.
Pero también y con frecuencia se trata de un hecho
involuntario, pues al migrar muchas veces se carece de formas de comunicación,
sin olvidar que en otras ocasiones son detenidas o sometidas a trabajo forzado.
La cifra de 32 mil 700 desaparecidos desde 2014 es resultado
del Proyecto Migrantes Desaparecidos de la OIM, cifra que podría estar por
debajo de lo real, pues no todos los decesos y desapariciones son reportados.
«Es imposible determinar si alguien falleció en el
contexto de la migración y una de las razones es que tal vez los restos de los
supuestamente fallecidos no pueden ser hallados o identificados»,
estableció la agencia de Naciones Unidas con sede en Ginebra, Suiza.
Como ejemplo señaló que desde el inicio del citado proyecto,
solo en la región del mar Mediterráneo ha sido imposible recuperar los restos
de unas 12 mil personas.
Otros restos que sí fueron hallados no pudieron ser
identificados por lo que fueron sepultados sin nombre.
«Los derechos de los migrantes, incluyendo el derecho a
la vida, deben protegerse para asegurar que la migración sea segura, ordenada,
digna y humana y evitar de ese modo que al momento de migrar se produzcan
desapariciones”, dijo Frank Laczko, director del Centro de Análisis de Datos
sobre la Migración Mundial de la OIM.
Reveló que en este y el año próximo la organización realiza
un proyecto piloto de investigación con las familias de migrantes desaparecidos
en el Mediterráneo que iban a Europa, a fin de detectar y atender de mejor
manera las necesidades de sus familias.
En tanto, Turquía reportó que en lo que va del año ha
interceptado a unos siete mil 834 migrantes y refugiados en el mar, un fuerte
incremento frente a los mil 311 registrados durante el mismo período del año
pasado.
Detalló que en julio de 2019, el número se duplicó con
creces, con cinco mil 409 interceptados en el mar en comparación con julio de
2018 con dos mil 433, mientras que en junio pasado se registraron tres mil 262
frente a los mil 925 de mismo mes de 2018.










