Animales enfermos por desnutrición, con cambios de conducta
a raíz de la mala alimentación; muertes “irregulares” de ejemplares –tres en
los últimos diez días–; desaparición de medicinas; desvío de alimentos y
amenazas a empleados que denuncian, son algunas de las anomalías que se
presentan en el Zoológico de San Juan Aragón, en la Ciudad de México, aseguraron
trabajadores sindicalizados.
La médica veterinaria, María Eilen Mejía García, trabajadora
del zoológico San Juan de Aragón, expuso que empleados incurren en las malas
prácticas solapadas por médicos veterinarios de estructura, incluso mandos
medios en la institución.
Los lunes, por ejemplo, a los animales no les dan de comer
porque el lugar está cerrado, sin visitas y quieren evitar que los animales
defequen para no tener que levantar más excremento, relató la zootecnista.
“Los operativos (algunos cuidadores) manifiestan que no hay
necesidad de darles de comer porque el zoológico está cerrado; no les ponen de
comer porque ‘para qué les ponen su dieta completa si tienen que limpiar más
heces’”, narró en entrevista con SinEmbargo.
Algunas especies, como los réptiles, no solo han pasado días
enteros sin comer, sino que han soportado hasta meses sin alimento, afirmó la
veterinaria.
“El primer punto de la medicina preventiva, que es la
alimentación, se está incumpliendo en el Zoológico de San Juan Aragón”, dijo.
URBIAS MUERTES
Al menos tres animales en cautiverio murieron de forma
irregular en los últimos tres diez días. Se trata de Sócrates, un coyote que
murió el 16 de septiembre, y dos crías de antílope: un antílope ñu, que murió
el pasado sábado 14 de septiembre, y una de antílope Eland, informaron María
Mejía y Luis Enrique Sánchez, técnico operativo del zoológico.
“De hecho, al coyote se le encontró hasta sumergido en el
bebedero. Ese tipo de circunstancias no son las normales, son ejemplos de esa
negligencia que hay ahí adentro”, señaló Mejía.
La veterinaria explicó que en el caso del antílope ñu fue
porque no se le atendió adecuadamente pese a que se reportó que estaba en mala
condición: “no era para que muriera ese animal, porque desde hace mucho tiempo
atrás, casi un mes, el cuidador y el coordinador reportaron a los médicos de
estructura que se tenía que hacer un manejo previo para que supiéramos que
estaba pasando con ella, pero los médicos no hicieron un protocolo, nunca la
atendieron , y de un día para otro ha fallecido”, dijo.
En el caso de la cría de antílope eland fue por aborto
porque “se le suministró a la hembra madre medicamentos no autorizados y que en
su momento estos provocaron la muerte de la cría”, dijo.
No es vez que el Zoológico se encuentra en el ojo mediático
por denuncias de anomalías y presunción de descuido o negligencia. Este lugar
ha sido señalado por activistas y animalistas a raíz por “misteriosas” muertes
de animales que no fueron esclarecidas.
Uno de los fallecimientos más recientes fue el de “Marte”,
un lobo marino, que murió de un paro cardiaco durante una cirugía por una
fractura de mandíbula.
Luis y María, aseguraron que fueron empleados quienes le
provocaron la fractura al animal tras una mala atención.
A inicios de abril murió Bianca, la hipopótama de 43 años de
edad. La Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México, a
través de la Dirección General de Zoológicos y Conservación de la Fauna
Silvestre, aseguró que el fallecimiento fue por padecimientos asociados a su
edad avanzada.
El 13 de abril, murió Shere Kan, un tigre de bengala que
nació hace casi dos años en el Zoológico de San Juan de Aragón.
Luis Enrique Sánchez, técnico operativo del zoológico,
recordó que en años anteriores, al menos unos dos años, el zoológico contaba
con al menos unos mil 600 ejemplares, actualmente, esa cantidad disminuyó a 500
animales.
La reducción, expuso ha sido por intercambios de ejemplares
y por la muerte de otros y por muerte de ejemplares.
DENUNCIAS TAMBIÉN EN REDES
Los trabajadores y activistas le llaman el zoológico de la
muerte, “SanAragónZoodelaMuerte”, así lo han etiquetado en diversas
publicaciones en redes sociales en donde se muestran fotografías y videos para
denunciar la condición en la que se encuentran los “huéspedes” de este
zoológico.
Karo, es el nombre de una cebra que aparece en un vídeo
comiéndose sus propias heces por hambre y por la mala alimentación, de acuerdo
a los denunciantes. Otras imágenes muestran a otros ejemplares delgados, con
lesiones, con un aspecto desmejorado.
María Eilen Mejía Garcia reiteró que los animales se
encuentran en lamentables condiciones de salud a causa de la mala alimentación
que llevan: están caquécticos, es decir, flacos, débiles; tienen problemas en
su piel, y presentan alteraciones en su comportamiento. Algunos ejemplares han
presentado hasta 80 o 90 por ciento de desnutrición, según expuso.
“El maltrato [en el Zoológico de San Juan Aragón] es muy
claro: vemos animales desnutridos, con daños físicos y estereotipias, –comportamientos
anormales–, porque no reciben la dieta completa”, expuso la entrevistada.
La funcionaria detalló que los herbívoros, todos, pasaron de
tres a cuatro meses sin sus dietas completos porque no estuvieron sin
concentrados, “no tenían una suplementación vitamínica ni mineral. Hasta los
mismos reptiles han pasado hasta tres o cuatro meses sin alimento”.
HOSTIGAMIENTO Y AMENAZAS
María Mejía García, es médico veterinario zootecnista y ha
trabajado más de 20 años en el Gobierno de la Ciudad de México. Se integró al
área de almacén de nutrición del zoológico de San Juan de Aragón el 22 de enero
del presente año. A principios de abril, directora Lilia Ruiz Galindo la
presentó con el nombramiento de encargada del almacén de nutrición en dicho
zoológico, recordó.
La funcionario explicó que al estar en funciones como
encargada, empezó a identificar varias anomalías y opacidades.
“Me voy encontrando muchas irregulares desde la parte de los
operativos que son los cuidadores, que no les ponen agua, no le ponen sus
dietas completas; entonces, voy identificando que cada especie está en un 80 o
90 por ciento desnutrido, caquéxicos, con muchos problemas dermatológicos”.
María Mejía aseguró que la nutrióloga del zoológico está
enterada de la situación, pero no ha hecho nada: “la nutrióloga se ha vuelto
cómplice de este maltrato, porque ella sabe perfectamente que no puede haber ni
un día que algún animal no reciba alguna dieta”.
Otra de las anomalías que detectó -añadió la entrevistada-
fue en el manejo de la carne de equino (que es para el alimento de animales
como tigres): “parte, la envían al bosque de Aragón, que es un vecino, para la
venta de chitos, –botana hecha con carne seca de burro o caballo,
deshidratada–.
“También nos hemos dado cuenta que los policías, están
implicados en desapariciones de crías de aves. Durante la noche abren las
puertas de diferentes albergues y esto provoca que los animales salgan y se les
encuentre lastimados o en los fosos, y estos oficiales están coludidos con la
gente operativa la gente que no quiere trabajar. Los proveedores no entregan
los deferentes insumos, ni en calidad, ni en tiempo”, añadió.
Además, destacó que hay empleados sin la capacitación ni la
trayectoria requerida.
La entrevistada indicó que planteó sus observaciones una
mesa de trabajo con los compañeros médicos tanto de base –sindicalizados–, como
los médicos de estructura.
Al menos 20 médicos de base “respondieron en positivo, es
decir, que apoyaron cambiar aspectos para que abatir las malas prácticas, sin embargo,
los médicos de estructura no aceptaron, de acuerdo con Mejía.
“Ellos se niegan rotundamente a cambiar los usos y
costumbres de los operativos y entonces ahí hay otro conflicto, porque me doy
cuenta que hay encubrimiento por parte de los médicos de estructura con los del
operativo (cuidadores) que han realizado estas malas prácticas”, destacó.
Y añadió: “el operativo, entre menos trabajo y servicio
haga, pues el médico lo aplaude, y lo felicita, el médico veterano de
estructura”.
Los médicos de estructura son trabajadores “de confianza”
que entraron al zoológico desde la administración de Miguel Ángel Mancera,
explicó Luis Enrique Sánchez.
María Mejía acusó dijo que a raíz de sus denuncias comenzó a
ser hostigada por sus compañeros y personal.
“El encargado actual del almacén de nutrición, si me
preguntó abiertamente y con testigos, entre las cosas que me dijo fue “A ti que
pitos te importa si los animales comen o no’. Don Refugio y señor Alejandro, me
amenazaron en su momento que ellos iban a tomar represalias y que yo era la
mujer más pendeja del mundo si en denunciaba, porque seguramente ellos se iban
a adelantar para hacerme un año. Son personas que sí son violentas”, narró.
La doctora explicó que, en junio, varios trabajadores se
juntaron y realizaron una carta en la que la acusaron de ser la culpable de
perder decenas de carne de equino, y pidieron que fuera removida.
“Puedo confirmar que sí se descompuso la carne de equino, si
se enterró, en las cantidades que ellos manejan, pero ellos me calumnian, y me
señalan como la responsable y eso no puede ser, porque yo 15 días antes, le
pedí a mi coordinador, al director y directora que redujeran los pedidos porque
íbamos a tener un exceso. Los tres nunca accedieron a reducir, llegó el día en
que tenemos un excedente, se van rezagando en la cámara de refrigeración, se
echa a perder, y por supuesto yo no quise dar a los animales esa carne ya
agusanada y en descomposición”, narró.
Los conflictos laborales escalaron, hasta que los superiores
de Mejía García decidieron cambiarla de zona de trabajo sin notificarla y
optaron por bloquearle la entregada con el uso de la fuerza pública, denuncia.
“El 6 de septiembre se me prohíbe el ingreso, los directivos
enviaron a cinco policías, dos mujeres y tres hombres, para bloquear y negarle
el ingreso a su centro de trabajo”, señaló.
La médico expuso que al tratar de negarle el acceso, los
policías la atacaron y la lesionaron: “ellos me produjeron un daño en mis
cervicales, ya tengo secuelas, y esto ya está certificando con un médico
legisla de la PGJE, y en dado momento, y yo suplico que, en estas
investigaciones que se tienen que dar, por las denuncias que ya puse por mi
agresión, se llegue a identificar los daños que me provocaron, que haya una sanción
y un pago”.
María y Luis comentan que no son los únicos inconformes y
que no están de acuerdo con las prácticas en el zoológico, pues hay al menos
otros médicos de base que los apoyan, pero que los médicos de estructura no les
permiten hacer cambios y también los hostigan.
María Mejía afirmó que ella ya ha recibido amenazas graves y
que por eso teme por su vida.
INSTRUYEN INVESTIGACIÓN
La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia
Sheinbaum Pardo, informó que giró la instrucción para que se investiguen las
acusaciones. Dijo que en breve sesionará el Comité de Bioética de la Secretaría
de Medio Ambiente, a fin de crear una comisión que revise el trato a los
animales en el Zoológico de Aragón.
“Ese es un tema y hay que aclararlo, hay que hacerlo y no
puede estar ocurriendo si es que está ocurriendo algo de este tipo”, expresó la
Jefa de Gobierno a medios de comunicación.
Sin embargo, la Jefa de Gobierno señaló que en el dicho
zoológico se arrastra un conflicto de índole laboral y, aludió podría ser uno
de las causas que motiva la denuncia.
“Hay un tema también laboral que también tenemos que
atender, de algunos trabajadores que se les ha pedido que trabajen y no quieren
trabajar; en fin, de otras cosas. Que puede estar combinado, pero hay que separarlo
claramente. Uno es el tema laboral que hay que resolverlo y hacerlo de la mejor
manera siempre dialogando y la otra parte es el trato a los animales que no
podemos permitir que haya maltrato o mala alimentación”, expresó.
María Mejía y Luis Sánchez destacaron que su principal
petición es que se realice una auditoría de fondo al Zoológico de Aragón, no
sólo en la forma que se trata a los animales, sino en el manejo de los
recursos, económicos, materiales y humanos.










