El presidente Andrés Manuel López Obrador informó que la
semana próxima quedará finiquitado el futuro del avión presidencial, ya sea en
venta o mediante una rifa en la que participaría el pueblo de México.
«No se preocupe el que se lo saque por dónde lo van a
estacionar; ahí van a estar los aeropuertos de la Fuerza Aérea Mexicana”
El mandatario detalló que los recursos obtenidos se
destinarán a equipar centros de salud a lo largo del país.
«A más tardar la semana próxima vamos a tomar la
decisión, lo que se obtenga por la rifa o venta de ese avión presidencial se
van a ocupar para equipos médicos y de salud», afirmó ante el aplauso de
los asistentes.
«No se preocupe el que se lo saque por dónde lo van a
estacionar; ahí van a estar los aeropuertos de la Fuerza Aérea Mexicana, ellos
se encargarán de guardárselo al ganador», apuntó.
López Obrador dijo, ante la gente reunida en el polideportivo
de Playa del Carmen, que los mexicanos no deben preocuparse por dónde van a
guardar la aeronave en caso de resultar premiados en la rifa del avión.
Afirmó que los hangares de la Fuerza Aérea Mexicana estarán
listos para albergar el avión presidencial en asistencia al ciudadano ganador
de la rifa.
El jefe del Ejecutivo reconoció que deshacerse del avión ha
resultado una tarea difícil para su gobierno por los lujos con los que cuenta.
Narró que la semana pasada se puso en contacto con Justin
Trudeau para ofrecerle la aeronave ante una falla que presentó el transporte
del primer ministro, sin embargo, éste rechazó la oferta por lo oneroso.
«No le entró porque el avión que se le averió es de
menor calidad, no tiene tantos lujos como el avión presidencial, por eso como
nos ha costado un poco de trabajo venderlo, deshacernos de él, ese avión se va
a rifar a todo el pueblo», afirmó.
El avión presidencial José Maria Morelos está valuado en 130
millones de dólares y está en la espera de regresar al país desde un hangar de
la Boeing en California, donde fue llevado para ofrecerlo a posibles
compradores con asistencia de la ONU.
Después de un año y no tener opciones de compradores,
Banobras, que compró el avión, determinó traer de regreso la aeronave y ponerla
a disposición de la Secretaría de la Defensa Nacional.










