En un fallo que ha conmocionado a la opinión pública internacional, una corte estadounidense declaró culpable a Kouri Richins por el asesinato de su esposo, Eric Richins. Las investigaciones confirmaron que la mujer utilizó dosis letales de fentanilo para terminar con la vida de su cónyuge y así beneficiarse de una herencia millonaria y el cobro de seguros de vida.
El caso tomó relevancia mundial debido a que, tras la muerte de Eric en 2022, Kouri publicó el libro infantil “¿Estás conmigo?”, una obra supuestamente escrita para ayudar a sus hijos a superar el duelo por la pérdida de su padre, quien aparentemente había fallecido por un ataque al corazón.
El plan detrás del asesinato: Fentanilo en sándwiches y jugos
A pesar del intento de Richins por hacer pasar el deceso como una muerte natural, la aseguradora y las autoridades de Utah iniciaron una investigación profunda. Los peritajes toxicológicos revelaron que Eric no murió por causas cardiacas, sino por una sobredosis de fentanilo cinco veces superior a la dosis letal.
Durante el juicio celebrado en marzo de 2026, los fiscales presentaron pruebas contundentes:
- Testimonios clave:
Una amiga de la acusada confesó que Kouri le había comentado en repetidas ocasiones que “estaría mejor si mi esposo muriera”.
- Método de envenenamiento:
Se demostró que la mujer suministró la droga a través de sándwiches y jugos que preparaba para su marido.
- Móvil económico:
Kouri mantenía una relación extramarital y enfrentaba una deuda de 4.5 millones de dólares, por lo que planeaba liquidarla con el seguro de vida de Eric, valorado en 4 millones de dólares.
Veredicto y sentencia para la autora de Utah
Tras analizar la evidencia presentada por la fiscalía de Utah, el jurado determinó la culpabilidad de Kouri Richins el pasado 17 de marzo. La mujer, que permanecía bajo arresto desde finales de 2023, fue trasladada nuevamente a prisión donde esperará su condena definitiva.
La jueza a cargo del caso informó que la sentencia oficial será dictada el próximo 13 de mayo de 2026. Se espera que Richins enfrente una de las penas más severas contempladas por la ley en Utah, dada la premeditación y la saña del crimen.








